
La Suprema Corte de Justicia de la Nación en el día de ayer, a sentado jurisprudencia, de la cual en lo personal verteré a escasas veinticuatro horas del dictamen, no por apresurado, solo para que alguien no diga que todos estamos en un estado pasivo e irreverente a hechos que en un futuro no muy lejano tendremos mucho que lamentar.
Me estoy refiriendo al laudo que ante una apelación de un defensor técnico, revoca la sentencia de primera instancia y absuelve a dos imputados por la tenencia de estupefacientes declarando que por la cantidad portada pasa admitirse como consumo personal.
En el enunciado principal de dicho dictamen dice - escribo entre comillas por lo tanto es textual - “En estas condiciones, la tenencia de drogas para el consumo propio, por sí solo, no ofrece ningún elemento de juicio para afirmar que los acusados realizaron algo más que una acción privada, es decir, que no ofendieron a la moral pública o a los derechos de terceros”
Sería como decir, quien porta un arma, queda exento de condena porque no ha consumado ningún intento de regicidio.
Pero los invito a oír el audio de un periodista especializado en materia penal de canal 13 de Buenos Aires en el reproductor de la izquierda, y luego continuo….
Queda claro que la potestad que se arroga este cuerpo faculta a consumir cualquier tipo de drogas.
La escuela que intenta imponer el máximo Tribunal de Justicia de nuestro país, no es otra cosa que la liberación encubiertas de la distribución y ventas en manos de los mercaderes que seguirán, ahora con mas impunidad, matando en cuotas a nuestra juventud.
¿Habrán deliberado en el cuarto intermedio para poder decidir la conveniencia o no de este expeditivo y controvertido veredicto?
¿Habrán pensado, que para que los “consumidores pasivos de los distintos soporíferos” puedan acceder a su mercancía, deben existir despenseros que se las provean?
¿Será esta una manera disimulada de mirar para otro lado, y no ver que detrás de quienes consumen hay quienes se enriquecen destruyendo las vidas de nuestros jóvenes?
Estas son algunas de las muchas preguntas que nos quedaran por hacer, y lo infame, que nadie nos dará una respuesta.
Es sabido y probado por la ciencia médica, que el ingerir estos narcóticos produce daños irreparables a la salud, sin embargo la Suprema Corte de Justicia de la Nación, acaba de avalar con su dictamen, la tendencia al fracaso a tantos ignaros que creen escapar de sus depresiones con métodos no apropiados.
El desmejoramiento neurológico que produce a quien se halla bajo los efectos de drogas, es imprevisible, cuando algún vehículo que conducido por uno de estos adictos, provoque un accidente fatal, serán entonces responsables, solamente, este cuerpo de magistrados que han permitido el acceso al libre consumo de narcóticos.
Porque, no seamos ilusos, ¿Quién controlará si llevan uno o veinte porros, dentro de su auto…? que es propiedad privada.
Como Dios nuestro Señor tiene poco para hacer, ahora le anexamos una extra, velar por el cuidado de nuestra humanidad que ha quedado a merced de los “legalmente” toxicómanos.
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